miércoles, 8 de marzo de 2017

LA SEXUALIDAD HUMANA EN CUERPO Y ALMA



TEMA  
SEXUALIDAD HUMANA EN CUERPO Y ALMA
INTRODUCCION.
El ser humano desde la creación lleva consigo tres aspectos fundamentales, para su vida, los cuales son el cuerpo, el alma y el espíritu.  Por tanto es necesario llegar a un conocimiento objetivo de uno mismo buscando nuestro yo profundo. Valorarnos como persona, tomando conciencia de las propias capa­cidades y potencialidades. Iniciar y profundizar la búsqueda de la propia identidad per­sonal y social, para Identificarnos con todo aquello que ayude a nuestra autorrealiza­ción y al mejoramiento de nuestras relaciones con los demás.

SOMOS CUERPO
Las personas tenemos la cualidad de ser cuerpo. No so lo tenemos cuerpo, sino que somos cuerpo. Cuando damos nuestros rasgos personales, siempre damos los caracteres corporales que nos caracterizan. Sin ellos, no sabríamos quiénes somos. Por ejemplo:
Al dar los caracteres propios, los que te hacen único e irrepetible: Con nuestro cuerpo somos capaces de muchas cosas. Sin él, ¿qué podríamos hacer?

Las personas nos diferenciamos una de otras, no sólo por el aspecto físico o por lo que hacemos, también nos diferenciamos por cómo sentimos, cómo pensamos o por una determinada forma de ser y actuar en la vida. Al contemplarse desde fuera uno mismo, lo primero que aprecia es su cuerpo.
Más adentro, está el mundo de los sentimientos, de la afectividad. En un nivel, más profundo, se encuentra el mundo de las ideas, del pensamiento. Al final, en el nivel más íntimo, está todo aquello que configura y estructura nuestro yo, nuestra personalidad.
- El yo es lo que nos hace ser y sentirnos nosotros mismos, es lo que perdura. La conciencia del yo aparece en torno a los doce años y marca la entrada a la pubertad.
- EI cuerpo es nuestra parte más visible, por la que los demás primero nos conocen. Por él nos relacionamos con los otros. Con él nos sentimos distintos y separados de los demás.
- Una vez que el yo ha tomado conciencia del cuerpo, penetra en el mundo misterioso de los sentimientos, de la afectividad. La relación de amor y amistad se Juega en este terreno. Aunque sea un mundo interior, se manifiesta a través del cuerpo, especialmente del rostro.
- Si avanzamos un paso más, nos encontramos con el mundo del pensamiento. Tener un modo propio de pensar se considera uno de los factores básicos de lo personalidad; sin embargo, existen personas poco reflexivas y las hay que sólo dicen lo que opinan los demás.
- En el nivel más hondo está lo profundo del ser, es lo que la Biblia llama el corazón del hombre. En nuestro lenguaje lo llamamos el interior de la persona. Cuando el yo se instala en este nivel, encuentra la paz, la serenidad, el gozo. Desde este nivel puede organizar todos los demás, equilibrarlos, compensarlos. Desde este nivel se seleccionan los valores y se toma la opción fundamental.
Todos cuidamos el cuerpo, porque forma parte de nosotros mismos. El cuerpo es nuestra carta de presentación. Por nuestro cuerpo, cuando alguien nos mira, agradamos o desagradamos. Por eso, lo cuidamos y protegemos con cuidado.
Por ser el cuerpo tan importante, lo debemos aceptar como es. No lo hemos elegido nosotros, pero ahora forma parte de nosotros mismos. Tener aprecio a nuestro cuerpo y valorarlo aumentará nuestra autoestima. Quien no valora su cuerpo y cuando se mira al espejo, lo desprecia, se desprecia a sí mismo.
Con nuestro cuerpo comunicamos nuestra personalidad interior. Nuestros gestos y muecas, nuestras palabras y reacciones, a veces sin quererlo, delatan nuestro interior: sonrojamos, mostrar una cara aburrida, una sonrisa, una mirada tierna, mirar a otra parte, etc. expresan nuestros sentimientos.

3.- LA SEXUALIDAD COMO IDENTIDAD PERSONAL
La sexualidad es una gran fuerza, una maravillosa capacidad dentro del ser. No es solo cosa del cuerpo, sino de todo el ser personal humano. Con ella se rompe el individualismo y se abre a los demás para formar la comunidad. Gracias a la sexualidad, no somos una isla, sino una relación interpersonal. El egocentrismo es la característica de quienes ponen su “yo” como centro de todo y todo está a su servicio.
El comunitario sabe que forma una comunidad con los demás, con quienes convive y se relaciona.
4.- EL SER HUMANO ES UN SER SEXUADO
Las personas sólo podemos existir como seres sexuados. Es decir, somos varones o mujeres. Son los dos únicos modos de existir. El ser una cosa u otra no lo elegimos nosotros, sino que se nos da por la generación. Nadie lo puede elegir, forma parte de nuestro ser engendrado. De tal modo somos sexuados, que pensamos, razonamos, queremos, trabajamos, hablamos, vivimos... como varones o como mujeres.
Conviene distinguir entre sexualidad y genitalidad.
- Por genitalidad se entiende todo aquello que tiene relación con los órganos sexuales tal como viene descrito por lo anatomía y la fisiología.
- Por sexualidad se entiende La dimensión masculina o femenina que caracteriza a la personalidad de cada individuo.
La sexualidad abarca a toda la persona, no puede reducirse a nuestro cuerpo ni, menos, a una parte del mismo. Reducir la sexualidad a la sola genitalidad equivale a degradar a la persona, reduciéndola a mero funcionamiento fisiológico. En el encuentro sexual es toda la persona la que entra en juego.

Entre hombre y mujer hay otras diferencias que a veces no se tienen demasiado en cuenta. Son las diferencias psicológicas. Nos referimos a la manera de ser, de pensar, de sentir, de amar...
Cuando se habla de sexualidad humana se hace referencia a todas estas características propias del hombre y la mujer. Por eso, la sexualidad masculina o femenina abarca mucho más que únicamente lo referente a los órganos sexuales o genitales.
Esto quiere decir que la sexualidad humana no es una realidad limitada a una parte de nuestro cuerpo, sino que todo él es hombre o mujer. Pienso, siento, actúo, amo... como hombre o como mujer.
- Diferentes pero complementarios
La mujer y el varón son diferentes, pero ello no quiere decir que uno de los dos sea superior al otro. Ambos son iguales en dignidad y derechos. Con frecuencia se discute sobre machismo y feminismo. Ciertamente, hasta hace poco la mujer no tenía las mismas oportunidades que el hombre para realizar determinadas funciones y cargos sociales, que eran desempeñados por hombres en su mayoría. Hoy esta situación va desapareciendo progresivamente; sobre todo, en las culturas más desarrolladas.
Estas dos maneras de ser personas (hombre y mujer) se complementan entre sí. Cada uno enriquece al otro con unas características que éste no posee, y le ayuda a ser más humano.
Esta complementación se vive, sobre todo en la vida de pareja y de matrimonio, pero también en la relación de amistad con personas de otro sexo.
Si entre hombre y mujer hay una relación sincera, la diferencia sexual ayuda a crecer.
- Iguales y distintos
El cuerpo, en cuanto sexuado, manifiesta la vocación del hombre a la reciprocidad, esto es, al amor y al mutuo don de sí. El cuerpo, en fin, llama al hombre y a la mujer a su constitutiva vocación a la fecundidad, como uno de los significados fundamentales de su ser sexuado.
La distinción sexual, que aparece como una determinación del ser huma, no supone diferencia, pero en igualdad de naturaleza y dignidad.
La persona humana, por su íntima naturaleza, exige una relación de alteridad que implica una reciprocidad de amor. Los sexos son complementarios; iguales y distintos al mismo tiempo; no idénticos, pero sí iguales en dignidad personal; son semejantes para entenderse, diferentes para completarse recíprocamente.
El hombre y la mujer constituyen dos modos de realizar, por parte de la criatura humana, una determinada participación del ser divino, han sido creados “a imagen y semejanza de Dios” y llenan esa vocación no sólo como personas individuales, sino asociados en pareja, como comunidad de amor. Orientados a la unión y fecundidad, el marido y la esposa participan del amor creador de Dios, viviendo a través del otro en comunión con él.
(Sagrada Congregación para la Educación Católica, Pautas de educación sexual, núms. 24, 25, 26)



5.- LA HOMOSEXUALIDAD
- Perspectiva sociológica
Esta atracción erótica hacia personas del mismo sexo ha estado presente de muy diferentes formas en las culturas a lo largo de la historia. En las civilizaciones griega y romana alcanzó su máximo desarrollo, ligada siempre a una minusvaloración del elemento femenino. La consideración social de la homosexualidad en los últimos siglos ha sido más permisiva con la homosexualidad femenina (lesbianismo) que con la masculina. En la actualidad asistimos a la proliferación de ciertos movimientos sociales que reivindican un reconocimiento público y legal de las conductas homosexuales.
Perspectiva biológica
No hay acuerdo sobre el origen somático (corporal) de la tendencia homosexual, aunque parece probada una cierta base biológica en aquellos individuos que manifiestan una tendencia homosexual muy acusada.
Perspectiva psicológica
Una vez más, el psicoanálisis ha mostrado la enorme importancia del factor psicológico en la génesis de las conductas homosexuales. Un primer elemento común consiste, para los chicos, en una fuerte identificación con la madre, junto a una identificación deficiente con el padre; entre las chicas, el proceso es inverso. Esta excesiva identificación con la madre, en el caso del chico, produce un hiperdesarrollo del elemento femenino latente y una atrofia del masculino. Situaciones familiares muy degradadas pueden también provocar el rechazo del progenitor del mismo sexo.
Valoración moral
Como criterio, conviene recordar lo que se dijo en los apartados anteriores: la homosexualidad priva del gozo de la complementariedad que se da entre hombre y mujer, complementariedad que representa, según la tradición bíblica, la máxima realización del ser criatura de Dios (“a imagen de Dios los creó, hombre y mujer los creó”). Por eso, a la hora de la valoración moral, se deberán considerar las distintas circunstancias personales. Una vez más, no se puede hacer un juicio moral “abstracto”. En determinados momentos del desarrollo de la persona, especialmente en la pubertad y adolescencia, se pueden experimentar ciertas atracciones homosexuales que no van más allá si la persona se orienta hacia la heterosexualidad adulta.

6.- LAS CARACTERISTICAS DE LA SEXUALIDAD
En nuestro cuerpo hay unos caracteres que son especialmente significativos, son los caracteres sexuales. Es una belleza nuestro cuerpo. Todo en él esta admirablemente pensado. Los varones y las mujeres nos complementamos admirablemente. ¡Qué belleza!
7.- SEXUALIDAD Y DIGNIDAD
La sexualidad recorre toda nuestra persona, desde nuestra psicología hasta nuestros órganos sexuales. Pero la sexualidad no es solo los órganos sexuales. Este es un gran error que debemos enmendar cuanto antes. Separar nuestros órganos sexuales del resto de nuestra persona, nos hace caer en la falla de un sexo mal vivido y mal interpretado.
Eso es lo que hace la pornografía: utiliza el cuerpo de una persona como si fuera una cosa, lo manipula y lo usa mal. Así manipula a la persona como un objeto de compraventa o una cosa que se vende. La pornografía no tiene en cuenta la sexualidad, pues la Sexualidad es la persona humana misma.
Eso mismo hacen los que trafican con el sexo como si fueran objetos que se venden y se compran. Algunas formas de este trafico son: la pornografía, la trata de blancas, la prostitución, la violación sexual...

La violación sexual
La violación y el acoso sexual son agresiones que humillan y atacan la integridad de la persona violada; pero también el violador se degrada y se sitúa por debajo de los animales, ya que ve a la otra persona solamente como objeto de placer; y es incapaz de tener sentimientos de ternura, amor, aprecio...

8.- EL AMOR Y LA SEXUALIDAD
La mejor manera de vivir nuestra sexualidad es unirla al amor. Sólo desde el amor, la sexualidad alcanza toda su belleza y dignidad.
En cambio, cuando la pasión incontrolada nos domina y nos arrastra, perdemos el amor y la libertad, y nos hacemos víctimas y esclavos de la pasión.
9.- LA LIBERTAD EN LA SEXUALIDAD
La Palabra de Dios no olvida que somos cuerpo, que estamos sexuados y que necesitamos vivir la sexualidad. Nunca nos trata como a ángeles, sino como a personas humanas.
Por eso, nos da algunas pistas para vivir bien nuestra sexualidad.
Un mensaje de la Biblia: (Gálatas 5, 13 – 25) ¿Cómo describe Pablo la libertad?

Solo una libertad verdadera y un amor sincero pueden hacer vivir la sexualidad enteramente. Cuando el amor inspira la sexualidad, todo es limpio y maravilloso. El varón respeta a la mujer, la mujer respeta al varón y los dos se sienten dichosos de ser y de vivir en el amor. Sin ese amor, falta el respeto y la sexualidad se hace violenta y agresiva.
(Efesios 5, 1 - 17)       ¿Cómo vivir la sexualidad según el modelo Cristiano?

10.- EL CUERPO HUMANO AL SERVICIO DE DIOS
La forma de vivir nuestra sexualidad es poner nuestros cuerpos al servicio de Dios y de su Reino. Sí, cuando el Señor y su Reino se han metido bien dentro de nosotros y nos han seducido, podemos entregamos a ellos por entero, también nuestra sexualidad. Es lo que hacen los religiosos y los sacerdotes y algunos laicos: viven en virginidad para entregarse con libertad total al Señor.

11.- LAS RELACIONES PREMATRIMONIALES
-Perspectiva sociológica: En los últimos años, especialmente desde la década de los sesenta, se ha producido un aumento considerable de las relaciones sexuales antes del matrimonio. Muchos son los factores que han influido en este proceso, La sexualidad en nuestra sociedad se ha convertido en un gran objeto de consumo, independizándose de su función pro-creativa y por tanto reivindicándose como valor autónomo sin relación directa con el matrimonio. A estos factores ambientales hay que añadir una mayor independencia incluso económica de los jóvenes, junto con el adelanto de la pubertad y la prolongación de la juventud. El matrimonio se atrasa cada vez más por razones socioeconómicas de estudio o profesionales

-Valoración moral, intentando hacer una aplicación de lo que se afirmó sobre la sexualidad anteriormente, éstos son los criterios que podemos aplicar en la valoración moral de este fenómeno.
Todo amor necesita una prolongada y cuidada educación, Y ésta es la educación que debe aportar el noviazgo. Precisamente, en muchas ocasiones, esa educación que debe procurar el noviazgo cesa con el inicio de las relaciones sexuales.
Toda relación sexual, para que sea auténtica, debe poseer una dimensión vinculante. La relación sexual tiene que ser expresión de un amor total y definitivo y, por tanto, realizarse en un clima de vinculación interpersonal de vida. Desde esta perspectiva no puede admitirse ningún tipo de “relación esporádica” Así pues, el contexto que hace auténtica la relación sexual en el contexto de entrega personal total y definitiva. El amor exige la comunicación plena. Cuando está en vías de formación tiene varios modos de expresarse (caricia, abrazo, beso). Cuando es máximo es decir, elección exclusiva e indisoluble tiene la expresión máxima: la relación sexual plena.
TRABAJO COMPLEMENTARIO
 - CUESTIONARIO
1. ¿Después de todo lo dicho, que opinas de la sexualidad y la  homosexualidad?
2. ¿Cómo vivir bien y sin problemas la sexualidad y el sexo?
3. ¿Qué problemas puede ocasionar una sexualidad vivida en una relación prematrimonial?
4. ¿Qué relación existe entre la sexualidad y la autoestima?
TRABAJOS EN GRUPOS
1.    Realizar un dibujo de la creación del hombre y la mujer (Adán y Eva)
2.    Realizar un vocabulario: sexualidad, genitalidad, homosexualidad, lesbianismo, prostitución, pubertad, matrimonio.

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